EL REAL CORTIJO DE SAN ISIDRO EN ARANJUEZ.

De la Ilustración a la Colonización

El Real Cortijo San Isidro forma parte de las innovadoras infraestructuras que Carlos III puso en marcha para la explotación agropecuaria del territorio de Aranjuez. Aún se conservan importantes preexistencias de aquella innovadora operación en las fincas de la Flamenca, Villamejor y Sotomayor.

Aunque todas ellas han jugado un papel de gran relevancia, es el Real Cortijo de San Isidro el que ha tenido un singular desarrollo ya que sirvió de referencia para el modelo de explotación agrícola que llevó a efecto el Instituto Nacional de Colonización en 1948 en la implantación de la llamada Reforma Agraria.

En 1768, Carlos III, siguiendo las modernas ideas ilustradas, decide la fundación de El Real Cortijo San Isidro como soporte para la explotación agropecuaria del territorio circundante, iniciándose los trabajos que servirán de base para su configuración actual. En 1770 se construye la Casa Grande, que incluía el Cuarto Real con un Oratorio, vivienda para el encargado de su custodia y gestión, así como otras viviendas, almacenes y espacio para animales. Y entre 1770 y 1788 se construyen el Lagar, la Bodega subterránea y la Iglesia actual. Hasta 1795 la Corona programa la actividad en el Real Cortijo, atrayendo a los nuevos colonos mediante la exención de tributos durante unos años, con un resultado poco rentable.

Tras la guerra civil, en 1944, el recién creado Instituto Nacional de Colonización inició una nueva etapa retomando la idea inicial de Carlos III. Se adquirieron la mayoría de los terrenos y se redistribuyeron las parcelas para adjudicárselas a los nuevos colonos interesados en asentarse y cultivar las tierras. La remodelación llevada a efecto fue bastante respetuosa con las preexistencias de la Ilustración.  Se conservó la Casa Grande, la Iglesia, la Bodega, una parte del antiguo Lagar y algunos establos que se transformaron en viviendas. Se completó el conjunto, que quedó tal como lo apreciamos en la actualidad, con la construcción de nuevas viviendas, unas dependencias municipales y un cementerio que no llegó a usarse como tal.

La importancia que llegó a adquirir este núcleo agrícola lo llevó, en 1957, a constituirse como Entidad Local Menor con la denominación de Real Cortijo de San Isidro, permaneciendo así, con cierto grado de autonomía, dentro del marco municipal del Ayuntamiento de Aranjuez. Hoy sigue siendo un referente imprescindible para entender el impacto de la actividad agrícola en la configuración del paisaje de Aranjuez, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

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